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Los hombres que crearon a Papá Noel

Resulta imposible pensar en la Navidad sin pensar en Papá Noel, ese anciano orondo, barbudo, vestido de rojo y siempre con una sonrisa en la cara, que grita “ho, ho, ho” y nos desea felices fiestas a todos.

Pero en realidad ese es el resultado de una leyenda que se ha ido puliendo con el paso del tiempo y de la mezcla de tradiciones (en un principio, Papá Noel y Santa Claus no eran el mismo ser, como ya vimos en otro artículo). Y la imagen de este personaje también ha ido evolucionando.

Hoy vamos a conocer a los hombres que crearon el Papá Noel tal y como lo conocemos hoy en día. No son los únicos que desarrollaron el personaje, por supuesto, pero sí quienes establecieron sus bases más importantes:

Clement Moore: el poema que le dio personalidad

En 1822 la tradición de Sinterklaas ya había llegado a Estados Unidos con los inmigrantes holandeses, basada en la historia de San Nicolás. Ese año, Clement Moore escribió el poema A Visit from St. Nicholas, luego más conocido como The Night Before Christmas (Era la víspera de Navidad, en español), en el que se establecen los rasgos de personalidad del personaje, en contraposición a la tradicional historia sagrada de un San Nicolás piadoso. En él ya se presentaba a un San Nicolás «viejecito, vivaracho y veloz», con barba blanca y cara sonrosada que conducía un trineo con ocho renos y dejaba juguetes en las casas con mucha felicidad. Sin embargo, en este poema no se hace referencia a su vestido.

Thomas Nast: su primera imagen

Con personalidad ya establecida, aún nos quedaba por saber cómo era físicamente Santa Claus (ya con este nombre). El dibujante Thomas Nast, muy famoso por sus ilustraciones durante la guerra civil estadounidense, lo incluyó en un famoso dibujo en la portada de la revista Harper’s Weekly en el año 1863, visitando a los soldados en el campo de batalla. Santa Claus les reparte juguetes y aparece ya ataviado con un gorro y su famosa chaqueta, que aunque no sabemos de qué color es, tiene estrellas estampadas:

A lo largo de las siguientes décadas, Santa Claus comenzó a hacerse más y más famoso, apareciendo en más ilustraciones de otros dibujantes e incluso en anuncios. La forma del personaje, su barba y su ropa estaban establecidas, no así su color, que aparecía en diferentes colores.

En 1881 Nast volvió a dibujar a Santa Claus, y el color rojo parece haber sido el elegido. Aún quedaban 5 años para que un farmacéutico de Atlanta inventase Coca-Cola.

[http://www.utexas.edu/features/2010/12/06/christmas_america/ ‘Santa’s Portrait’ byThomas Nast, published in Harper’s Weekly, 1881]

Fred Mizen: el primer anuncio de Coca-Cola

Y por fin aparece Coca-Cola en la historia. A lo largo de los años 20 otros dibujantes como Norman Rockwell continuaron definiendo la imagen de Santa Claus, pero se produjo un hito cuando Fred Mizen ilustró en 1930 la imagen de un hombre vestido de Santa Claus en el centro comercial Famous Barr Co. de San Luis (donde estaba instalada el mayor surtidor de Coca-Cola en la época) que bebe refresco de una botella rodeado de niños.

La compañía utilizó esta imagen como publicidad durante la Navidad de ese año, publicándola en The Saturday Evening Post en diciembre de 1930.

Haddon Sundblom: el Santa Claus mítico de Coca-Cola

El éxito de la publicidad con el hombre vestido de Santa Claus hizo que Coca-Cola quisiera seguir mostrando este personaje en sus anuncios. Así, su agencia D’Arcy Advertising, encargó al dibujante Haddon Sundblom una serie de ilustraciones que mostrasen esta vez al auténtico Santa Claus, no solo a un hombre disfrazado de él.

Entre 1931 y 1964, Sundblom dibujó campañas navideñas de Coca-Cola en las que podíamos ver a un Santa Claus más humano, divertido e incluso travieso, que entrega los juguetes a los niños pero no puede evitar pararse a jugar con ellos, y que agradece cuando le dejan una botella de refresco en medio de su noche de trabajo.

Para crear su Santa Claus, Haddon Sundblom usó como modelo a su amigo Lou Prentiss, y tras la muerte de éste, comenzó a usarse a sí mismo, mirando al espejo. Durante estas décadas la devoción del público (especialmente los niños) por cada ilustración era enorme, y se fijaban en cualquier detalle: un año escribieron a Coca-Cola para avisar de que la hebilla del cinturón de Santa estaba al revés (probablemente debido al sistema de pintarse mirando al espejo), y otro año en el que apareció sin alianza, la gente comenzó a preguntarse si la había pasado algo a la Señora Claus.

Más información: Public Domain Review