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Así eran los primeros móviles y tarifas de MoviLine en 1993

En 1993 se lanza MoviLine, el primer servicio de telefonía móvil en España que no estaba destinado a teléfonos en coches. Cualquiera que se lo pudiera permitir podía disponer de un teléfono móvil con tecnología analógica. Es decir: gran cobertura en toda España (las demás operadoras tardarían años en penetrar tanto), pero con peor calidad de voz y sin los servicios adicionales como SMS o roaming que ofrecería la tecnología GSM (MoviStar, Airtel) a partir de 1995.

Este es uno de los primeros anuncios de MoviLine en el mismo año 1993. Por aquel entonces prácticamente toda su publicidad estaba destinada a profesionales a los que tener un teléfono móvil les podía ayudar en su negocio.

Los móviles que triunfaban en MoviLine

En el anuncio podemos ver algunas cosas muy interesantes, como algunos de los modelos de móvil que ofrecía MoviLine. Entre ellos encontramos algunas marcas que hoy ya no se dedican a la telefonía móvil (Indelec, Telyco, NEC, Ericsson, Mitsubishi) y otras que apenas tienen presencia ya (Alcatel, Nokia, Panasonic). Por supuesto, ni rastro de las marcas que hoy dominan el mercado: Apple, Samsung, LG… solo Motorola aguanta con cierta dignidad 25 años después.

Los precios, a pesar del paso del tiempo, nos resultan bastante familiares: entre 79.000 y 99.000 pesetas (teniendo en cuenta la inflación, entre 860 y 1000 euros de hoy, lo que cuesta un smartphone de gama alta). Por supuesto, con prestaciones de la época: las funcionalidades más destacadas eran “temporizador de llamada”, “agenda” o “bloqueo electrónico”… cosas más que obvias 25 años después. En cuanto a su peso, todos rondan los 250 gramos: aproximadamente el doble de lo que pesa un iPhone X.

Las tarifas de móvil en 1993

En cuanto a las tarifas, algunas cosas interesantes. Para empezar existía esa curiosa tasa que te cobran las empresas por querer ser su cliente: la cuota de alta, y no era moco de pavo: 25.000 pesetas, que serían unos 270 euros de 2018. Al menos te dejaban pagarla en tres plazos si querías.

Además de eso, también había que pagar una cuota mensual solo por tener el servicio, aunque no hablases nada. Este coste oscilaba de 4.500 a 18.000 pesetas al mes (50 € a 190 € de hoy), aunque esta última cuota tan alta incluía 160 euros de llamadas.

En cuanto al precio de la llamada, la tarifa más baja era de 34 pesetas por minuto (hoy 0,36 €) y la más alta, de 85 pesetas (hoy, 0,92 €). A todo esto había que añadirle un suplemento de 20 pesetas (0,21 €) a todas las llamadas. Ah, y ninguno de estos precios incluía el IVA (del 15% en 1993), y los minutos se pagaban enteros, aunque hablases solo unos segundos.

Desde luego, la telefonía móvil a principios de los 90 era para unos pocos privilegiados.

Las conversiones a euros actuales se han hecho con esta calculadora de inflación tomando como referencia el precio en pesetas en enero de 1993.