in

La revista que quería que dijésemos «copetín» en vez de cóctel y «tortilla doblada» en vez de francesa

Aunque ya hemos visto en otros artículos que desde siempre se han utilizado palabras en inglés para conceptos cotidianos, también es verdad que siempre ha habido gente alarmada por lo que consideran que es la muerte del español.

En noviembre de 1933 nace en España Marmitón, una revista “de cocina y mesa”, y una de las prioridades que se marca es la de defender el idioma. Por aquel entonces no solo el inglés, sino también el francés tenían una gran influencia en nuestro lenguaje, y ellos se propusieron una “campaña españolista” recuperando nombres españoles de platos que ya eran populares con otros nombres.

Veamos algunos de los consejos que daban en los cuatro números que están disponibles en la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional:

No diga tortilla francesa, mejor «tortilla doblada»

Y también aprendemos que la tortilla española (o tortilla de patatas) también se puede llamar tortilla llana. Lo de que lleve cebolla o no, pues no lo aclara.

No es mayonesa, es «mahonesa»

¿Alguna vez has pensado que ambas palabras son intercambiables? Pues la revista Marmitón no. Para ellos está muy claro que deberíamos hablar siempre de mahonesa, con hache intercalada, y que deberíamos protestar cada vez que veamos escrito mayonesa en un  menú. Consejo de patriota.

Mejor «morteruelo» que foie-gras

Nada de paté ni foie-gras: la primera edición del Diccionario del siglo XVIII nos dice que lo llamemos morteruelo.

El cock-tail debe llamarse «copetín»

Nos proponen mejor la palabra argentina copetín, que tenemos que reconocer que es mucho más sonora y divertida que cualquier combinado. Y es que el cóctel no es tampoco un invento americano. Según otro alarde de patriotismo de la revista, los españoles ya mezclábamos bebidas pero no quisimos hacerlo demasiado porque nuestros vinos y licores son “exquisitos”.

Y tampoco digamos salmis, sino «salmorejo»

Salvo que seas un chef profesional, es bastante posible que nunca hayas dicho «salmis», pero se trata de una salsa francesa hecha a base de carne de caza. La palabra para denominarla en español, según defiende la revista, es «salmorejo», aunque corremos riesgo de confundirla con el delicioso plato de tomate que también se llama así y que no tiene nada que ver.