in

Ministerio del Tiempo español y portugués: parecidos y diferencias

Tiempo de toallas

El Ministerio del Tiempo ha sido una de las grandes sorpresas televisivas de los últimos años. Cuando pocos confiaban en que en España se pudiera hacer una serie de viajes en el tiempo decente, la producción de TVE ha sido considerada como una de las mejores series de la historia de la televisión española, de modo que algunos países han comprado los derechos para hacer su propia versión.

En ambos países, los personajes son reconocibles

La primera en estrenarse fue la de Portugal. En el Ministerio del Tiempo luso las cosas son muy parecidas al español. No solo porque sean una institución secreta del Estado, sino también porque están dirigidos por un subsecretario (Salvador Martí en España, Salvador Martins en Portugal), acompañado de una jefa de logística (Irene Larra/Irene Matos) y un jefe de seguridad (Ernesto Jiménez/Ernesto Ocha).

La patrulla también es muy parecida, liderada por la primera mujer universitaria (Amelia Folch en España, Amélia Carvalho en Portugal), un joven enfermero traumatizado por la muerte de su mujer (Julián Martínez/Tiago Silva) y un soldado (Alonso de Entrerríos/Afonso Mendes).

Por supuesto, en el Ministerio hay un gran pintor que ayuda con los retratos robot y da un contrapunto cómico a las tramas más duras. En España es Velázquez (considerado por muchos el mejor pintor de la historia española), mientras que en Portugal es Nuno Gonçalves, con la misma consideración.

El origen del ministerio es también similar. En la versión española, se trata de un rabino que reveló a Isabel la Católica en 1491 su Libro de las Puertas. En la versión portuguesa es igual, salvo que el rey que recibe tal libro es Juan II en ese mismo año. Y en ambos casos, el rabino lo hace a cambio de ser salvado de la quema de la Inquisición.

Las tramas, por supuesto, también han sido adaptadas: recordemos que el Ministerio del Tiempo no puede actuar fuera del territorio nacional, así que cada serie recrea momentos de la historia de su país. Además, la primera temporada de la serie en Portugal tiene 22 episodios (uno más que las dos temporadas españolas juntas), de modo que han unido tramas que en España se daban en temporadas distintas.

A partir de este punto, el artículo puede contener spoilers (muy leves) de las dos primeras temporadas de El Ministerio del Tiempo.

Así cambian los capítulos en Portugal

Una de las más curiosas es la del primer capítulo. En la serie española, unos soldados de Napoleón viajan al futuro y recorren las librerías para averiguar cómo conseguir que Francia gane la guerra de independencia de 1808.

En esta escena se supone que hablan español, pero uno de los actores es claramente portugués y el otro habla español con acento mexicano

En la versión portuguesa, son unos soldados españoles de 1384 los que tratan de averiguar cómo ganar la batalla de Aljubarrota (que enfrentó al ejército portugués y al de Castilla), con la intención de evitar la victoria de Portugal y que Castilla se lo anexione.

En otras ocasiones, las misiones son similares pero cambian los protagonistas. Mientras que la patrulla española debe evitar que Lope de Vega embarque en uno de los barcos que serán hundidos en la Armada Invencible, en su serie portugueses deben conseguir que el escritor Luís Vaz de Camões viaje a la India para escribir su novela Os Lusíadas.

Algo parecido sucede cuando los estadounidenses compran el manuscrito del Quijote a Cervantes en España: en Portugal se hace con la novela Los Maia, de Eça de Queirós.

Nuestro nazi es más rubio

Al igual que el español, el ministerio portugués también se las ve con los nazis. En la serie española presenciábamos la reunión entre Hitler y Franco, mientras que los lusos tratan de evitar un encuentro secreto entre el dictador Salazar y Hitler. Pero sí, en ambos casos los nazis acaban tomando el ministerio, al que acceden por una puerta no oficial situada en el Monasterio de Montserrat (España) o en el Convento de Cristo (versión portuguesa). Y tanto en España como en Portugal es un héroe nacional el que libera el ministerio en el último momento: Ambrosio Spínola y Afonso de Albuquerque, respectivamente.

También en ambos países Julián se tortura viajando al día en que su mujer muere atropellada, y en sueños, le acompaña un poeta. En España era Federico García Lorca (que creía en los sueños premonitorios), mientras que en la edición portuguesa quien acompaña a Tiago es Fernando Pessoa:

Por tener en común, ambas series tienen hasta el personaje de Pacino, un atractivo policía de 1981 un tanto macarra que en España se inventó para suplir la marcha temporal del actor que interpretaba a Julián por compromisos profesionales. Mientras que el Julián español se ha ido a la guerra de Filipinas; el portugués Tiago lo hace a Timor durante la guerra de 1975.

Y una trama que ambos países comparten con pocos cambios es la del “golpe de estado” de Felipe II, ya que en el país vecino también reinaba (allí era Felipe I). En ambas series, el rey se hace con el control del Ministerio del Tiempo para dominar todas las Españas geográfica y temporalmente. En la serie española, esto supone la imposición de una sociedad católica y muy tradicional. En Portugal también es así, con una pequeña diferencia: el nuevo jefe del Ministerio bajo el mando de Felipe II habla español.

 

¿Cómo fueron los primeros minutos de los canales de TV?

Nueve palabras canarias que proceden del inglés