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Cuando la SER prestó dos máquinas de escribir a Franco (y no se las devolvían)

Es horrible prestarle algo a una persona y que no te lo devuelva. No sabes cuánto insistir, si será que se le ha olvidado o simplemente que quiere quedarse con ello. Y cuando esa persona es un gobierno de la dictadura, las cosas se ponen bastante feas.

Eso es lo que le sucedió a la Cadena SER en los años 40. La radio se había visto obligada a colaborar con la Causa General sobre la dominación roja en España, un proceso jurídico del gobierno golpista que buscaba investigar todos los «delitos» de la «dominación roja». La Causa General se instaló en un piso de la calle de la Victoria de Madrid, y a través de los periódicos iban citando a quienes debían comparecer allí:

Imagen: elmadriddefranco.wordpress.com

Sin embargo, en plena postguerra el propio Ministerio de Justicia no tenía suficientes medios materiales. Y ahí viene la colaboración de la Cadena SER, que tras la «gloriosa liberación de Madrid» prestó «gustosísima» siete máquinas de escribir.

El problema fue que, si bien cinco de esas máquinas volvieron a la SER años después, nada se supo de las otras dos. Y alguien de la radio tuvo que comerse el sapo de escribir al mismísimo ministro de Justicia franquista diciéndole que ya estaba bien y que a ellos las máquinas de escribir les hacían falta también, que la radio no se podía hacer a mano. Y gracias al magnífico Portal de Archivos Españoles, podemos consultar la carta:

 

Lamentablemente, no tenemos noticia de qué sucedió después. ¿Devolvió Franco las máquinas de escribir a la SER? ¿se les habían roto y el dictador de pálidas posaderas no tuvo valor de decírselo a los jefes de la radio? ¿gestionó la devolución el que fue su sucesor antes del rey? Ojalá alguien de la Cadena SER nos pueda aclarar el misterio.