in

Los anuncios de tabaco más chocantes: cuando Papá Noel o los Picapiedra fumaban

Usando bebés para vender Marlboro

Hoy en día, todos sabemos que el tabaco es un producto muy adictivo que cada año enferma o mata a millones de personas. Pero hace años, se consideraba que fumar era simplemente un hábito que como mucho daba tos o amarilleaba los dientes.

Hoy en día las normas para la publicidad del tabaco son muy estrictas, pero hace unos años no lo eran tanto, y eso nos permite repasar algunos de los anuncios de  que hoy nos resultan absolutamente indignantes, sorprendentes o directamente increíbles:

Mamá, fuma

Anuncios de 1951

Un bebé nunca te mentiría. Excepto, ejem, que sea en un anuncio de tabaco y lo que esté haciendo es recomendar a sus padres que fumen, pero de una marca concreta. Los publicitarios siempre han conocido la sensación de inocencia y necesidad de protección que despierta la imagen de un niño pequeño. Por eso no dudaban en utilizarlos para vender tabaco. Y por eso hoy en día está absolutamente prohibido que aparezca nadie menor de 18 años en un anuncio de este tipo.

Los Picapiedra fuman

A pesar de ser una serie de dibujos animados, Los Picapiedra estaban destinados a un público adulto. La idea era hacer una serie de problemas de pareja en un formato tan original como la animación. Eso, unido a que no había problema en anunciar tabaco por televisión, nos lleva a esta curiosa imagen de la familia prehistórica fumando para anunciar a su patrocinador Winston en la primera temporada de la serie.

Fumar para adelgazar

Anuncio de 1929

El mayor temor de una mujer estadounidense prototípica en los años 30 era engordar (y no encontrar marido por ello). Los anuncios de Lucky Strike se valían de ello y les proponían fumar en vez de comer dulces. ¿Porque qué es una adicción de por vida a la nicotina y alquitrán cuando puedes estar delgada?

Deportista: ¡fuma!

Anuncio de 1930

La mejor combinación del mundo es deporte y tabaco, según… los fabricantes de tabaco. Y así se lo aconsejaban a los hombres en 1930: si cuando te apetezca tomar algo te fumas un cigarro en su lugar, no engordarás (pero acabarás jadeando tras una carrera como si pesaras 150 kilos).

Santa Claus fuma

¿Cómo es posible que en los años 50 los niños empezasen a fumar tan pronto? Una menor regulación legal, más permisividad… y el hecho de que no hubiera problema en mostrar a sus héroes fumando. Como Santa Claus (o Papá Noel) en este anuncio de 1951.

Los médicos (y las niñas) también anuncian tabaco

Anuncio de 1950

Si un ciudadano de mediados de siglo dudaba de si el tabaco era malo para la salud, ver médicos en sus anuncios seguro que le hacía pensar que no. Lemas insistiendo en que no irritan la garganta o que son los favoritos de los doctores transmitían esa sensación de que, en el fondo, el tabaco no era nada malo. ¿Por qué mentiría alguien con bata blanca (aparte de por 20 millones de dólares)?

El tabaco es “benigno”

Anuncio de 1973

A principios de los 70 ya pocos dudaban que el tabaco estaba ligado al cáncer. Aún quedaban muchos años para la regulación de la publicidad y muchos más para la restricción de fumar en bares o puestos de trabajo, pero en España Tabacalera lanzó una campaña de imagen animando a la gente a “fumar menos porque sabe mejor”, mientras describía al tabaco con palabras que hoy serían direcatmente publicidad engañosa: “benigno”, “inocuo”

Para saber más

Si te interesan los anuncios políticamente incorrectos (sexistas, racistas, mentirosos…), disfrutarás muchísimo con el libro Beyond Belief de Charles Saatchi, donde puedes encontrar algunos de los que aparecen en este artículo y muchos más que hay que ver para creer que se pudieran hacer en su día.