La primera mujer ministra: Federica Montseny (1936)

En 1936, Montseny se convirtió en la primera mujer en dirigir un ministerio de la historia española. Se trataba del de Sanidad y Asistencia Social. A pesar de que solo estuvo en él 6 meses, se planearon iniciativas pioneras en una España que empezaba su guerra civil como lugares de acogida para la infancia, comedores para embarazadas, liberatorios de prostitución, una lista de profesiones a ejercer por personas con discapacidad y el primer proyecto de Ley del aborto en España; pero apenas ninguna de estas iniciativas pudo llevarse a cabo.

No volvería a haber otra mujer ministra en España hasta casi medio siglo después: en 1981, cuando Soledad Becerril fue nombrada Ministra de Cultura en el gobierno de Calvo Sotelo.

La primera mujer estudiante de universidad: Elena Maseras (1872)

Hasta finales del siglo XIX, las mujeres tenían prohibido ir a la universidad. Algunas, como Concepción Arenal, se habían inscrito como oyentes disfrazadas de hombres. Y tras la autorización del rey Amadeo I para que las mujeres pudieran acudir a las clases, Elena Maseras fue la primera que se inscribió en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona como mujer de pleno derecho, donde el primer día de clase fue recibida entre aplausos de sus compañeros.

Las primeras diputadas: Clara Campoamor, Victoria Kent y Margarita Nelken

Campoamor (Partido Radical), Kent (Partido Radical Socialista) y Nelken (PSOE) fueron las tres primeras mujeres elegidas diputadas en España tras las elecciones de 1931 en las Cortes Constituyentes de la II República. Lo más curioso es que de hecho ellas mismas no pudieron votar en las elecciones en las que serían elegidas, ya que el sufragio femenino no estaba desarrollado.

Las tres participaron en los debates para redactar la constitución republicana, siendo muy sonado el debate sobre el derecho al sufragio femenino entre Clara Campoamor (que lo defendía) y Victoria Kent (que estaba en contra). Finalmente, el artículo 36 fue aprobado, pero con bastante división incluso dentro de los partidos.

La primera presidenta del Gobierno (en funciones): Maria Teresa Fernández de la Vega (2004)

España nunca ha tenido presidenta del gobierno: los partidos nacionales con mayor representación en el Congreso siempre han llevado hombres como cabezas de lista en las elecciones. Solo UPyD llevó a una mujer (Rosa Díez), pero nunca superaron el 10% del voto.

Sin embargo, durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Maria Teresa Fernández de la Vega fue la primera vicepresidenta de un gobierno en España, convirtiéndose en la primera mujer en asumir las tareas de presidencia como Presidenta en funciones durante los viajes oficiales al extranjero del presidente. También fue la primera mujer no monarca en presidir un consejo de ministros.

La primera locutora en la radio: María Sabater (1924)

El 14 de noviembre de 1924 comenzaba a emitir EAJ-1, Radio Barcelona, la primera emisora que logró el permiso oficial para iniciar la retransmisión de programación. Y al primera voz que se escuchó en esta emisora fue la de la locutora María Sabater, que dio la bienvenida a los oyentes: “Aquí EAJ-1 de emisiones Radio Barcelona. La estación radiodifusora EAJ-1 de emisiones, Radio Barcelona”.

La primera mujer arquitecta: Matilde Ucelay (1936)

Matilde Ucelay se licenció en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Madrid, donde había ingresado en 1931, un año antes de lo previsto. En el verano de 1936 se licenció oficialmente, siendo celebrado incluso con un homenaje al que acudió el propio Ministro de Gobernación de la República, también arquitecto.

Tras la guerra civil fue juzgada por su ideología y se le prohibió ejercer cualquier cargo público y el ejercicio de su profesión durante cinco años. Hasta mediados de los 40 no obtuvo oficialmente el título de licenciada que había conseguido en el 36, por lo que sus proyectos tenían que ser firmados por amigos dispuestos a echarle una mano.

Entre sus muchos proyectos destaca la casa que construyó para Gloria Fuertes y Phyllis Turnbull en Soto del Real, que se convirtió en todo un punto de encuentro de intelectuales en los años 60 y 70.