La calle Preciados de Madrid es la más comercial del país, y una de las de alquiler comercial más caro del país. Esta calle peatonal es el punto de referencia para ir de compras, ya que cuenta con varios edificios de El Corte Inglés, un centro de Fnac y varias tiendas de moda, y hoy en día nadie se la imagina de modo distinto a peatonal. Pero hasta los años 70 era una calle más con coches. Y quienes no querían que eso cambiara eran precisamente los comerciantes.

A mediados de los 60 las aglomeraciones en las estrechas aceras de Preciados y El Carmen ya eran parte de la estampa tradicional de la Navidad. El Corte Inglés empezaba a tomar apogeo, y los dos edificios de Galerías Preciados al inicio de la calle también atraían a miles de personas. El ayuntamiento decidió en 1968 suprimir los coches durante la época navideña, para que los peatones pudieran hacer sus compras más tranquilamente.

Sin embargo, los comerciantes se echaron las manos a la cabeza. Se negaron a ello, y cuando terminó el experimento en enero presionaron para que volvieran los coches frente a sus tiendas, diciendo que habían bajado sus ventas.

Los comerciantes lograron que la peatonalización se quedase en una prueba. Durante el invierno de 1969, un lector escribía al diario ABC sugiriendo que la calle Preciados eliminase los coches al menos en determinadas horas, como había hecho la calle Florida de Buenos Aires, la primera de la ciudad argentina que puso limitaciones a los coches ya en 1913:

Sin embargo, el ayuntamiento acabó llevando a cabo la medida de forma permanente, con protestas incluidas. Pero 10 años después los comerciantes ya no se quejaban de la bajada de ventas, sino al contrario: estaban encantados. Preciados  (y su gemela-paralela El Carmen) se habían convertido en el eje de las compras en la ciudad.

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Recortes de prensa publicados originalmente en el Twitter de ecomovilidad.net Madrid