El festival de la canción Eurovisión es un evento con fans incondicionales que, a pesar de que siempre se dice que está de capa caída, constituye uno de los programas no deportivos más vistos del año en España, y a nivel internacional alcanza una audiencia de más de 200 millones de espectadores.

Y lo mejor de todo: el festival tiene algunas curiosidades bastante interesantes, como estas 14 que traemos hoy:

Algunos países como España siempre participan, sin preselección

España es uno de los Big Five, es decir, los cinco países que más aportan a la UER, organizadora del concurso. ¿Recuerdas cuando de pequeños el dueño del balón era el capitán del equipo? Pues estos cinco países (Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido) participan directamente en la final del sábado. El resto de países deben clasificarse en las semifinales.

Cuando se celebró en España, hubo un empate (y nadie sabía qué hacer)

Año 1969. El festival se celebra en España tras el triunfo de Massiel y su La, la, la el año anterior. Acaba la fase de votaciones y Francia, España, Reino Unido y los Países Bajos están empatados con 18 puntos cada uno. Nadie sabe qué hacer y el reglamento no menciona qué hacer en caso de empate así que… declaran a los cuatro países como ganadores.

El lugar donde celebrar el festival del siguiente año se decide por sorteo, resultando ganador Países Bajos, que acogerían la celebración en Amsterdam en 1970.

Eurovisión es mucho más que el concurso de canciones

Aunque cuando pensamos en Eurovisión a todos se nos viene a la mente el concurso de canciones, en realidad Eurovision Song Contest es solo una de las actividades de la red Eurovision, un sistema de distribución de contenidos a nivel europeo controlado por la Unión Europea de Radiodifusión.

A través de Eurovisión se retransmiten también eventos deportivos, acontecimientos sociales y se intercambian imágenes para informativos.

¿Por qué participan países como Israel o Australia?

A pesar de sus nombres, el concurso Eurovisión y la Unión Europea de Radiodifusión no tienen relación directa con la asociación de países Unión Europea. En el concurso musical pueden participar los miembros activos de la UER, y pueden serlo aquellos que estén dentro del Consejo de Europa o dentro del Área de Radiodifusión Europea, que se define así:

El «Área de Radiodifusión Europea» está limitado al oeste por el límite occidental de la Región 1, al este por el meridiano 40° Este respecto al de Greenwich y al sur por el paralelo 30° Norte, incluyendo la parte norte de Arabia Saudita y la parte de los países que bordean con el mediterráneo dentro de estos límites. Adicionalmente, Irak, Jordania y la parte del territorio de la República Árabe Siria, Turquía y Ucrania, situado fuera de los límites indicados, están incluidos en el Área de Radiodifusión Europea.

¿Y por qué participa Australia?

Con motivo del 60 aniversario del festival en 2015, la UER decidió invitar a Australia a participar como reconocimiento por la larga trayectoria de la televisión SBS retransmitiendo el evento (llevan haciéndolo desde 1983) y por la gran afición que hay en este país por el festival.

Y aunque iba a ser una participación excepcional, su buen resultado (quedó quinta) y el buen sabor de boca en general que dejó hicieron que la organización la admitiera como país participante para el resto de ediciones por unanimidad.

La sinfonía de Eurovisión es una canción religiosa

Como vimos en otro artículo sobre esas canciones que oyes a diario y no sabes cómo se llaman, el himno de Eurovisión que suena al inicio y al final de cada retransmisión es Te Deum de Marc-Antoine Charpentier, una obra religiosa que se escribió en el siglo XVII y permaneció desaparecida muchos años, hasta que a mediados de los 50 se redescubre y se adopta como el himno de la recién nacida unión televisiva europea.

Cuando comenzó, España no tenía ni televisión

El primer certamen de Eurovisión se celebró el 24 de mayo de 1956 en Suiza, y a pesar de las cámaras presentes, fue un programa sobre todo pensado para la radio, ya que muy pocos europeos tenían televisión. Por aquel entonces, TVE solo emitía en pruebas: la programación regular empezaría cinco meses después, el 28 de octubre de 1956.

Por sus más de 60 años en emisión (anual), Eurovision tiene actualmente el récord como el programa de TV más longevo que sigue emitiéndose.

Al principio era el «Grand Prix Eurovision»

Pero ojo, no había vaquillas y Ramón García aún no había nacido. La palabra Eurovisión se inventó de manera causal: un periodista británico denominó con ella al festival que se iba a celebrar (Eurovision Song Contest). Durante la emisión, la UER lo llamó por el nombre en francés: “Grand Prix Eurovision de la Chanson”

Foto: Rob Young

En Suecia, la preselección es todo un fenómeno nacional

Uno de los países donde Eurovisión causa furor es Suecia. Allí, la canción que envían se elige en el Melodiefestivalen, una serie de galas en las que se presentan 32 canciones hasta que solo queda una, que es la que irá al festival.

Estas galas, además de ante público en directo, se retransmiten en la televisión pública y son cada año uno de los programas más vistos.

Las reglas han ido cambiando a lo largo de los años

El reglamento sobre música y voz en directo ha ido variando a lo largo de la historia del festival. Al principio era obligatorio que toda la música fuese en directo, y de hecho hasta los 90 había una orquesta en el auditorio para que cada país la utilizase.

Después, hubo un periodo en el que se podía usar música grabada, pero cada instrumento que sonase debía estar presente en el escenario (esto obligó a Reino Unido a actuar con un ordenador a mediados de los 90, ya que una pista incluía música electrónica). Actualmente la regla es la contraria, y está prohibido que haya música en directo: ningún instrumento que esté en el escenario puede estar conectado o tener un micrófono apuntando a él.

Eso sí: todas las voces, coros incluidos, deben interpretarse en directo. Sobre el escenario solo puede haber seis personas, incluyendo cantantes, coristas, bailarines o figurantes.

Al principio no había ‘twelve points’

El sistema de elección de ganador también ha ido cambiando con el paso del tiempo. En la primera edición se eligió la canción ganadora con un jurado que deliberó en secreto. Años después, empezaron los votos de los jurados de cada país, primero por teléfono y más tarde por satélite, como actualmente. De hecho, es tal la evolución que en los inicios se podía ganar con 18 puntos, mientras que hoy hacen falta más de 500.

A mediados de los 90 algunos países comenzaron a experimentar con el televoto, permitiendo que el público eligiese su canción favorita por medio del teléfono (lo cual además era una fuente de ingresos para las cadenas). Hoy en día el televoto y el voto del jurado tienen el mismo peso, y se dan por separado para aportar más emoción.

 

Retransmitir Eurovisión tiene sus propias reglas

Las televisiones participantes del concurso tienen que seguir unas reglas no solo en su participación, sino también en la emisión. Deben emitir el concurso íntegro en directo, con todas las canciones y sus secciones. Esa fue la razón de que en 2005 Líbano no participase: como no reconocen el Estado de Israel, querían cortar la transmisión durante su actuación. La UER lo rechazó y finalmente no participaron.

Eso sí, la organización destina unos espacios programados para que las cadenas puedan ir a publicidad, mientras las televisiones que no tienen anuncios emiten contenidos alternativos.

Varios artistas han representado a países que no eran el suyo

Las normas del concurso no obligan a que el representante de un país tenga que haber nacido allí o tener la nacionalidad. Es cada cadena la que puede poner las reglas que quiera, y de hecho, son varios los casos de artistas que han acudido por países que no eran los suyos. Un ejemplo es Luxemburgo, que ha mandado a Nana Mouskouri (griega), Vicky Leandros (también griega) o al dúo Baccara (españolas).

Están prohibidas las canciones políticas

En teoría no se pueden llevar canciones con mensaje político. Por eso Chiquilicuatre tuvo que suprimir las referencias a Mariano Rajoy y al Rey de su canción cuando acudió en 2008.

Pero la frontera entre lo social y lo político es muy sutil. En 2015, Ucrania presentó una canción llamada 1944 que hacía obvias referencias a la invasión rusa de ese año. Y en España no nos quedamos atrás: en 1982, en plena guerra de las Malvinas y con el festival celebrándose en Inglaterra, acudimos con un tango. Toma ya.

Artículo realizado con la inestimable colaboración de Antonio Rodríguez y Jaime Frutos.