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10 secretos de los concursos de TV que debes saber si vas a participar en uno

Los concursos son un formato tan antiguo como la propia televisión, e incluso más. Ver a gente respondiendo preguntas y ganando premios ha gustado siempre, con diferentes niveles de espectacularidad.

Es posible que te hayas planteado participar en algún concurso tú mismo. Por eso, nosotros lo hemos hecho antes para contarte cómo es y qué normas debes aceptar.

Tienes que firmar las reglas del juego

Antes de la grabación del programa te entregarán un contrato en el que se especifican las normas de cada fase y las de la productora del programa, además de temas administrativos como la cesión de derechos de imagen. Nadie puede participar sin haber firmado este contrato, para evitar que luego haya problemas.

Vas a grabar varios programas (y ojo con la ropa)

Prácticamente todos los concursos, especialmente los diarios, se emiten enlatados. Y suelen grabarse varios al día, entre tres y cinco (esa es la explicación de que en Pasapalabra los invitados famosos repitan tres programas seguidos).

Tendrás que llevarte varios cambios de ropa para que parezcan días diferentes. Y ojo: nada de blanco, negro, rayas o cuadros, que crean efectos feos en pantalla.

Es mucho más fácil en casa

No es un gran secreto, ¿verdad? En casa los concursos parecen mucho más fáciles porque no tienes la presión de equivocarte delante de miles de personas, respondes solo a las preguntas que quieres y estás mucho más fresco en tu entorno de confort.

A la mayoría de la gente estar en un plató, maquillado y ante las cámaras les bloquea un poco. Por eso a veces cometen fallos que en casa a ellos mismos también les parecen obvios.

Es posible que tengas que ir a programas en los que no participas

Los concursos no pueden arriesgarse a tener que cancelar una grabación porque falle un concursante o porque le eliminen, así que es bastante común que se pida otro jugador con disponibilidad que acuda a una jornada en la que no interviene, por si hiciera falta contar con él.

Si no se emite, es posible que no cobres

En las bases legales aceptas que la productora o la cadena pueden decidir no emitir el programa en el que has participado. Y en algunos concursos incluso se incluye la cláusula de que los premios no se cobran hasta el momento de la emisión (que pueden ser meses después), o incluso que no cobres si no se emite.

Tienes un periodo de exclusividad

Existen “concursantes profesionales”, que van pasando de un concurso a otro, muchas veces las propias productoras se pasan los contactos de un programa para otro. Sin embargo, se trata de evitar la imagen de que siempre juegan los mismos.

Por eso, el contrato especifica que solo puedes participar si no has tenido otra aparición en los tres meses anteriores, y que después de aparecer en este tienes que esperar otros meses para participar en el siguiente. Así que nada de sacarse un sueldo mensual a base de premios de la tele.

No importa tanto la respuesta correcta como la que la productora considere correcta

Si te hacen una pregunta, obviamente trata de contestar con la respuesta correcta. Pero no te empeñes en pequeños matices o datos que no se conozcan en general. La mayoría de concursos recogen la cláusula de que en caso de disputa, prevalecerá la respuesta que la productora considere correcta en el guión.

No se tarda lo mismo en grabar que en emitir

Los concursos son formatos muy cerrados, pero el alto grado de incertidumbre con los concursantes, gente que no tiene guión, hace que algunas partes resulten más difíciles de grabar de lo que se ve en televisión después. ¿Un ejemplo? El rosco de Pasapalabra en la vida real está lleno de paradas de grabación, comprobaciones al diccionario…

Es posible que tengas que equivocarte aposta

Si estás grabando un programa y te marcan como fallo una respuesta que consideras correcta, debes decirlo al momento antes de que continúe el concurso. Así podrán comprobarlo y tomar una decisión. Eso sí, es posible que aunque mantengan que te has equivocado, haya que grabarte de nuevo diciendo esa respuesta incorrecta. Y obviamente, esto no es una segunda oportunidad para cambiar de solución.

Tú pagas los impuestos de los premios

Si ganas un coche, tendrás que hacerte cargo del impuesto de matriculación para que te lo entreguen (y por supuesto de todos los demás impuestos a partir de entonces). Hay ganadores de concursos que lo pusieron directamente en venta.

Si te toca cualquier otro premio o dinero, la productora avisará a Hacienda de su valor y tendrás que incluirlo en tu Declaración de la Renta de ese año.

Artículo elaborado con la colaboración de los exconcursantes Álvaro Lario, Bruno Belguero y Álex Ferrero

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